Señora, no regale juguetes sexistas a sus hijos

¿Deberían ser todos los juguetes, para todos los niños?

Marilú Ochoa Méndez

Sonia asistió a una junta de padres de familia del colegio de su hija. La directora, una mujer muy amable y preocupada por el desarrollo de las niñas, estaba hablando del día del niño, próximo a celebrarse. Sugería que evitaran -en la medida de lo posible- regalar a sus hijas juguetes “sexistas”. Afirmaba que regalar, por ejemplo, una muñeca o bebé a una niña, la predispone a asumir un rol maternal y que esto la limita y obstaculiza para encontrar las muchas otras cosas que una mujer es capaz de hacer.

Sonia recibió la sugerencia con tranquilidad, sin estar de acuerdo por completo: entendía el tema, pero sentía en el fondo que estas recomendaciones invadían un poco las decisiones que ella tomaba solamente con su esposo y de las cuales se sentía siempre orgullosa. Por la noche, comentaba con su esposo sus reflexiones, cuyos puntos clave te comparto.

¿Existen en verdad los juguetes sexistas?

De acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, el sexismo es la discriminación a las personas de un sexo por considerarlo inferior a otro. Por tanto, los juguetes sexistas serían precisamente los que subrayan las diferencias negativas entre los sexos y colocan en una posición inferior a niños o a niñas. Ahora, ¿existen tales juguetes?, ¿es cierto que dar un bebé a una mujer y no a un hombre la predispone para ser solamente mamá y le impide el acceso al desarrollo de una vida independiente como adulta capaz y responsable?

Quiero ser como tú

La profesora de inglés de mi hija es muy guapa. Siempre huele bien y además usa brillos. Sus labios huelen a cereza, canta todo el tiempo y siempre lleva calcomanías o stickers para reconocer los logros que tienen sus alumnos en el jardín de niños. ¿Qué crees que quiere ser mi hija cuando sea grande? ¡Maestra de inglés! ¿Está esa profesora presentando de una manera imparcial su perfil para influir contra mi voluntad en mi hija? ¡No! Está siendo ella, y con su manera feliz de vivir su esencia, inspira a mi pequeña.

A Sonia y a su marido les parecía que los roles que sus hijos deseaban asumir cuando fueran grandes tenían más qué ver con las experiencias positivas que experimentaban admirando y conviviendo con adultos agradables, que con el tipo que juguetes que elegían para ellos.

Advertisement

¿Es preciso dividirlo todo?

En la sociedad actual, en aras de defender a todos, estamos empezando a excluir para incluir. Entonces, consideramos realizar juguetes “neutros”, utilizar ropa “unisex”. A este paso, es probable que terminemos vestidos todos en gris, lo cual suena un poco bobo. La pregunta es, ¿es preciso dividirlo todo? Es aquí donde debe entrar el sentido común, que desafortunadamante es el menos común de los sentidos. Un juguete, por el simple hecho de serlo, no es malo ni bueno. Depende mucho lo que se procura con él. En mucho, lo que impactará al niño será el trato que percibe que se les da a los miembros de su sexo y del sexo opuesto. Hay niños que juegan toda la vida con palos de madera y nunca de los nuncas se convierten en leñadores.

Hacia una visión integral

En México se celebran el día de la mujer y, próximamente, el de los niños, y el de las madres. Buscamos reconocer a varios sectores de nuestra sociedad por condición de sexo, etapa de vida o situación personal, y pocas veces consideramos ver a la persona como un todo. Nuevamente, recalcamos la urgencia de la prevención de la violencia contra la mujer, contra la niñez, y empezamos a excluir con el argumento de la inclusión. Abundan leyes y falta civismo. Abundan leyes y falta sentido común. Abundan leyes y falta compromiso por cumplirlas.

Es preciso preocuparnos por el fondo

Sonia decidió sí comprar la muñeca-bebé que toma papilla. Era lo que su pequeña quería y con ello la hizo muy feliz. Entendía que lo que la directora del colegio quería era sensibilizar, pero ella ya había comprendido que lo importante es generar las oportunidades para que su hija lograra ser madre, bombero, escritora, ingeniera y estilista, ¡todo lo que ella quisiera! Y que mostrarle su cariño y la atención a sus deseos era el primer paso para empujarla a conquistar sus más grandes sueños. Además, ¿quién dijo que ser mamá o papá es menos que ser ingeniera?

Si deseas ampliar el tema, te invito a releer: ¿Es la mujer inferior al hombre?: Equidad de género desde casa.

Tal vez te interese también: ¿Deseas hijos más felices? Edúcalos en la equidad.

Advertisement
Toma un momento para compartir ...

Marilú Ochoa Méndez

Enamorada de la familia como espacio de crecimiento humano, maestra apasionada, orgullosa esposa, y madre de siete niños que alegran sus días. Ama leer, la buena música, y escribir, para compartir sus luchas y aprendizajes y crecer contigo.