Cuando se secuestra a un niño en un parque, todos se quedan sorprendidos de quien intenta salvarlo

Los secuestros son uno de los flagelos más temidos. ¿Qué acciones pueden evitarlos?

Fernanda Gonzalez Casafús

El secuestro infantil es uno de los miedos más recurrentes de los padres de familia. Escuchamos a diario decenas de noticias acerca de intentos de secuestro o de secuestros que nos estremecen y nos hacen poner en alerta. Sin embargo, muchos quedan truncados porque el secuestrador o raptor no puede culminar con su plan.

Una niña de 8 años salvó a su hermano de casi 2 años de ser secuestrado por un menor de edad en un parque de Sprague, en Lincoln, Washington, de acuerdo con una noticia difundida por ABC News, al gritar y alertar a otras personas sobre lo que estaba sucediendo. El delito fue captado por las cámaras de seguridad: las imágenes mostraron a un joven de apenas 15 años corriendo con el niño en brazos.

El adolescente, quien ya se declaró culpable, se acercó al niño de 22 meses de nombre Owen, quien se encontraba junto con su hermana Delicia, de 8 años y su hermano Brenden, de 10. La conversación fue el método para lograr la confianza de los menores, a quienes les dijo que él era un cuidador de niños. Sin embargo, a los pocos minutos se precipitó, tomó al más pequeño en brazos y comenzó a correr.

Sus hermanos dieron alerta

Delicia, al ver cómo el adolescente se llevaba a su pequeño hermano, comenzó a gritar desesperadamente, alertando a otros jóvenes que se encontraban en el parque, quienes comenzaron a perseguir al captor. Acorralado por los jóvenes que iban detrás de él, el joven delincuente no tuvo otra opción más que dejar al chiquillo abandonado en una parcela vacía a dos cuadras del parque.

Delicia y Brenden tuvieron un papel protagónico al salvar a su hermano del rapto al alertar a las personas cercanas con sus gritos. El captor pudo escapar, pero gracias al accionar policial logró ser capturado dos semanas más tarde.

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El padre de la víctima le dijo al juez, según el portal Spokesman, que le preocupaba que si el delincuente salía nuevamente a la calle, volviera a intentar un nuevo secuestro. Ahora, el joven deberá de registrarse ante el estado como un secuestrador, y ello podría desempeñar un papel fundamental para que no intente reincidir en el delito.

Los secuestros en América Latina

Como padres, cuando oímos noticias como éstas, prácticamente sentimos en carne propia cuando un niño es raptado o secuestrado. De hecho, en América Latina los casos de secuestro infantil se escuchan en cada rincón, sin distinguir clase social.

De acuerdo con un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cerca de 1,2 millones de niños son víctimas de trata en todo el mundo. Las víctimas son secuestradas para distintos fines como prostitución infantil, adopción ilegal, matrimonios forzados o trabajo no remunerado. Los captores se sirven de la inocencia de los niños, a quienes logran manipular muchas veces por medio de la violencia y la extorsión, exponiéndolos a niveles condenables de violencia, y hasta a la muerte misma.

En 1990 México ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño, en la que se comprometió como nación a reconocer y hacer valer todos los derechos humanos de niños y niñas. En el artículo 35 de dicha convención se menciona que los Estados parte tomarán las medidas necesarias para impedir el secuestro, la trata o venta de niños para cualquier fin. El compromiso de los gobiernos en esta materia es indispensable para inhibir el delito del secuestro infantil.

Son muchos los estados mexicanos que están en alerta debido a la desaparición forzada de menores de edad. Según la BBC, Rocío Rodríguez, directora ejecutiva de la Red de Latinoamericanos Desaparecidos, la mayor cantidad de desapariciones de personas en América Latina se dan en un marco de explotación sexual y laboral. Más allá del apoyo de las organizaciones internacionales y de los instrumentos jurídicos con los que se cuenta para lograr articular una red que proteja a los niños, lo cierto es que cada Estado debe de aportar su granito de arena para lograr ciudades más seguras y para que, como padres tengamos la libertad de llevar a nuestros hijos a las plazas y los parques sin el temor recurrente de sufrir un rapto o secuestro.

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Un claro ejemplo de una actitud tendiente a afrontar la inseguridad es el que se da en la ciudad de Hermosillo, en Sonora, cuyo Presidente Municipal ha impulsado cambios radicales para recuperar la seguridad en las calles. Una estrategia integral que apunta a que los ciudadanos se sientan más seguros y que ha implicado una gran inversión en tecnología y capital humano, hace de la ciudad un lugar más seguro.

El hecho de que Hermosillo haya aumentado de 28 a 300 unidades policiales que circulan por las calles hizo que los habitantes comenzaran a sentirse más protegidos. Además, el aumento de luminarias en las calles, así como la implementación del programa “Hermosillo seguro”, apuntan al buen posicionamiento de la ciudad en materia de seguridad.

¿Sabes cómo proteger a tu hijo de un eventual secuestro?

Solemos escuchar en las noticias que la estrategia de los secuestradores de niños es muchas veces mediante el engaño o la extorsión. Es por ello que es fundamental tomar una serie de medidas para evitar el secuestro o rapto infantil. La organización Kid’s Health propone tomar en cuenta las siguientes precauciones:

  • Nunca dejar a los niños solos ni un minuto, o a cargo de un hermano menor.

  • Seleccionar muy cuidadosamente a las personas que van a cuidar de nuestros hijos.

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  • No vestir a los niños con ropa que lleve su nombre.

  • Establecer límites respecto de los lugares que visita.

  • Vigilarlos muy de cerca en los parques y centros comerciales.

  • Controlar toda la actividad que el niño realiza en internet.

  • Hablar con ellos acerca de la importancia de no ir con extraños o de no alejarse de los adultos.

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Los gobiernos que entienden que cada minuto de la vida de sus ciudadanos cuenta son los que bregan por una mejor calidad de vida no sólo de sus ciudadanos, sino de la población en general. En este ámbito, Hermosillo es pionera y es conocida por su acogedor enfoque hacia el núcleo familiar, sus valores basados en la educación de niños y jóvenes, sus calles seguras y sus hermosos parques.

La unión de los gobiernos, así como su compromiso con la sociedad, es la única garantía que tenemos como ciudadanos de vivir en un mundo más empático y pacífico.

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Fernanda Gonzalez Casafús

Fernanda es Licenciada en Periodismo, especialista en Redacción Digital y Community Managment. Editora de contenidos y redactora en Familias.com. Nacida en Argentina y mamá de dos, ama los animales, la danza, la lectura y la vida en familia. Escribir sobre la familia y la maternidad se ha convertido en su pasión.